He aquí la imagen de aquellos recuerdos del niño descalzo,
he aquí lo encontrado en las pasiones de los enamorados,
he aquí lo robado a los anhelos de los ancianos,
he aquí ante nosotros el último respiro del traicionado.
Miremos todos la basura del encanto,
miremos todos la podredumbre de solo un llanto,
miremos todos al payaso que no sonríe en su acto,
miremos todos a la golondrina que dejó su viaje por cansancio.
Zarpemos juntos en la aventura de buscarle negros al blanco,
zarpemos juntos tomados de los codos sin dar un solo paso,
zarpemos hacia el límite entre lo mundano y lo exacto,
zarpemos compañeros que no nos queda lugar en barco.
Aprenderemos que en la noche todo pierde su encanto,
aprenderemos que en el día mejor dormir antes que sufrir de pánico,
aprenderemos canciones hermosas escuchando otros cantos,
aprenderemos hermanos, robando, robando y robando.
Y bajo cada palpitar esconderemos los romanceros perdidos,
bajo cada pestañeo habrá una lágrima que se arrepienta de no haber salido,
junto al campo de la ausencia le prenderemos fuego al olvido,
bajo el puente de la vejez reiremos como arlequines fugitivos.
Solo si zarpamos juntos llegaremos a nuestro cometido,
solo tomados de los codos seremos los tíos del suicidio,
solo si no dejamos que el verde se cruce en nuestro corto camino,
solo así viviremos donde aún nadie he vivido.
Se va quebrándose la murga de vidrio,
se va tan solo como llego a este vacio,
adiós a todos compañeros y amigos,
adiós corazones y ojos vivos,
cuando vuelva la murga les contaremos como nos fue mientras buscábamos el vacio. |