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La verdad de los enamorados
 

Y la puerta sonó tan fuerte que el corazon se paró para siempre, el corazon murio en la distancia inexistente, solo, fribolo, inherte.
Las manchas del suelo eran pedazos de mentiras y por mas que intentara eh intentara quitarlas ellas nunca salian, desapareciasn a veces, pero volvian con mas ganas de manchar las pisadas.
Mientrás vivio, recorrio tantas playas con arenas diferentes que nunca supo si lo que veia era el mar o el cielo, tierra o agua.
Supimos por voces de otros que se lo vio por ultima vez como dejando pasar el tiempo, sentado en la esquina de un jardin de cuentos y tomando rapidamente el licor de los lamentos.

Corrian tantas leyendas a su lado que el mismo fue lejendario, era solitario, hermoso, tal vez algo simple pero nunca descuidado.
Dicen, las mismas voces que hablan de su muerte, que una vez lo vieron volando, con sus zaptos rotos, su pantalon blanco y su camisa con el cuello arrugado, dicen que volava cual el mejor de los pájaros pero sin alas, sin silvidos y sin magia entre sus parpados.

Pero cuando dejo de venir a visitarnos, todos sentimos que faltaba su encanto, no era tan simple la ausencia, nunca fue algo a lo que nos acostumbraramos.
Caminado, en las mañanas en las que el rocio tapa los campos, lo han visto los que miran, no los que van caminando, dicen que se perdio y que en realidad su muerte no es mas que un simple espanto, dicen que a veces vuelve sin saber donde ha estado,
Su condena son las arenas las cuales nunca supo hasta donde podian llevarlo.

Equel sonido lo oimos todos, los que estaban, lo que estuvieron y los que estamos, fue un estruendo de dolor tan fuerte que hasta la tierra se estremecio al escucharlo, y cuando la calma fue casi impercetible, llego a nosotros, y nos dejo tapados, creyendonos siempre que esta flor solo con regalarla puede amarnos, y sin saber que en las mañanas cando el rocio tapa los campos, no es a el a quien vemos sino que tan solo somos nosotros que creemos que encontramos al corazon que abandono su latir porque le cerraron las puertas del encanto.