Francamente estoy dispuesto a desprenderme de cualquier océano tan solo por ver desde cerca tus manos, estoy dispuesto a entender que no hay consuelos ni cielos luego de ser parte del juego donde quienes pierden son los enamorados.
Mientras la noche se transforma en la luz del pasado, estoy dispuesto a masticar cualquier clase de hielo para sentir el calor mundano de tus costados enamorados.
Mientras todos discuten si se reprime el intento o si muere quien se atreva a intentarlo, estoy dispuesto a correr contra los fantasmas que soplan hacia donde mueren los campos mal cuidados.
La sabiduría del cariño se esconde bajo el ala de los encariñados, la pasión estimula sin miedo al pecado, las entrañas del amor tienen todas el mismo color, pero lo besos… los besos han engañado a todos aquellos apasionadamente encariñados con el amor y los han dejado muriendo en lugares tan lejanos al jardín que siquiera pueden sentir el hedor de su meritorio fracaso.
Francamente no siento dolor en mis raíces si intento desprenderme de todo para tocar tus espaldas, estoy dispuesto a pasar el inverno bajo una choza de incomodas muzas sin padrinos ni inspiraciones, estoy dispuesto a dejar que el tiempo cumpla su cometido y envejezca mis sentidos dejando solo al corazón como testigo de mi cálida bienvenida para tus frases atiborradas de futuros y falacias.
Mientras el día se alarga para dejar paso al próximo día aún mas alargado, estoy dispuesto a colgarme de los pies para sentir en mi cuerpo aquella sensación que me enseñaste a disfrutar luego de haberme matado.
Mientras todos se besan y creen intuir el próximo movimiento de su propio pasado, estoy dispuesto a brindar con veneno y ser el último que pida a dios que le estreche la mano.
Lo místico del olvido se esconde cerca del canto de los olvidados, lo sincero del recuerdo es en si un loco sin posibilidad de ser diagnosticado, los nombres enlazados son gotas de los tiempos de esperanza, pero los besos… los besos siguen defendiendo su karma y fascinando con su improvisación, aunque queden en el camino falsas dulzuras, aunque vaguen eternamente caricias postraumáticas…los besos, son tanto los dueños de la mas equivoca riqueza, como los vendedores de la mas acertada pobreza, solo depende de la disposición del besado y del destino del besador.
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