Hoy descubriste que hay cosas que rompen momentos que deben de perdurar, y prometiste dejar la chaqueta corriendo contra el viento de la infelicidad.
Brincaste sobre tus manos, desperdiciaste el altar y resquebrajaste el final, hoy aprendiste que el tiempo parece un lamento si no lo disfrutas.
Siempre has sido furtiva en esta vida de marfiles y cristal, siempre buscaste en la sombra lo que solo sobrevive en soledad, hoy aprendiste que no hay llantos en vano si lloramos de a dos, hoy te prendiste al garfio en el cual morirás.
Deberías de haber mirado hacia los azulejos antes de quebrar el espejo que reflejaba lo que nos podía pasar, antes de ser el error es preferible ser la persona que puede no errar, hoy aprendiste que si el cielo se cae sobre vos, la única salida es que te dejes aplastar.
Hoy estrenamos recuerdos y masticamos verdad, nos guardamos en las mochilas con agujeros todas las frases asombrosas que nos llegaron a asombrar y despedimos la historia que termino sin final.
La pertinente ausencia solo se queja de nunca poder compartir su lealtad y ahora con los vasos llenos de ayer vamos a ver las mismas espaldas pero desde diferente lugar mientras los ojos se acostumbran a responder sin mirar.
Hoy aprendiste que es malo dibujar en libros sin terminar y te acostaste a pensarlo debajo del techo de la mortalidad, casi limpiando tus sesos o tal vez sin quererlos limpiar pero en fin descubriendo que nadie te puede salvar.
Si no vas volver es porque no te fuiste jamás y mientras tanto llénate la mente de ausencias y el alma de un poco más, para que cuando despiertas al fin descubras quien sos de verdad.
Nadie te dijo que esto se podida volver a crear pero tu intento de fuego quemo demasiado mi frágil verdad, hoy aprendiste que es fácil ir de pesca en medio del mar y te llevaste un arpón afilado para matar solo sabiendo donde apuntar.
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