Sin correr a esconderme,
Sin saber a donde voy,
Sin frotar ninguna lámpara,
sin poder mirar al sol,
sin comernos las miradas,
sin probarnos las palabras,
sin saborearnos las espaldas,
sin pensar aun en nada.
Sin saber si es hoy o mañana,
Sin clavar una aguja para ver si sangra,
Sin lavarnos las almas,
Sin peinarnos las lagrimas.
Sin preguntar si estamos solos,
Sin responder quien nos acompaña,
Sin desvelar muchos recuerdos,
Sin ser lo que no sabemos que seremos.
Vamos a tirarnos de a dos a donde ninguno jamás intento nadar, vamos a correr juntos por donde ni vos ni yo estamos seguros con que nos vamos a encontrar.
Vamos a partir hacia un espacio que tal vez tenga retazos de olvidos colgando en las paredes y seguramente sea cómplice de una espera influyente que no dará lugar a la desilusión.
Vamos a hacer de lo que fue una sombra un mínimo intento de sol, vamos a rescatar del tiempo aquello que jamás nos rescato.
Sin correr a esconderte,
Sin saber a donde vas,
Sin frotar ninguna lámpara,
Sin poder mirar atrás
Sin soplarnos las espaldas,
Sin rascarnos las palabras,
Sin recordarnos las miradas,
Sin creer aun en nada.
Sin saber donde nace la montaña,
Sin responder quien es el que lo esperaba,
Sin tener mas que un puñado de deseos,
Sin soltar aquello que nos deja conocernos.
Sin brindar por cusas perdidas,
Sin reír con sonrisas sombrías,
Sin tomar algo que nos incite a ser suicidas,
Sin reponer lo que perdimos antes de pensar en que tal vez nos llegaría el día.
Vamos a caminar juntos hacia donde nos lleve el camino, vamos a limpiar de a dos lo que de a uno jamás estará limpio.
Vamos a sustituir la tristeza por un gigantesco intento de alegrías, vamos a dejar que el cansancio de ayer nos abra los ojos para poder empujar este dia.
Vamos a salir de la rutina a la cual nos acostumbro la sombra y aunque nadie nos diga hacia donde vamos, los dos vamos a saber donde caerán los ojos con los que miramos. |